Hilo de Ariadna

Vyšehrad

Según las leyendas, fue la primera sede de los señores checos; en realidad, la ciudadela surgió posiblemente a mediados del siglo X. Magníficas vistas desde el farallón que se levanta sobre el Moldava. Su parque conserva joyas arquitectónicas como por ejemplo la excepcional rotonda románica de san Martín, la iglesia neogótica de san Pedro y san Pablo, el cementerio nacional Slavín o las casamatas subterráneas, donde se custodian esculturas barrocas del Puente de Carlos.

Vyšehrad, V Pevnosti 159/5b, Praha 2 - Vyšehrad, 128 00
Web: http://www.praha-vysehrad.cz, e-mail: info@praha-vysehrad.cz
tel.: +420241410247, +420241410348

Horario de apertura

Noviembre – Marzo

Toda la semana
09.30 – 17.00

Abril – Octubre

Toda la semana
09.30 – 18.00

ENTRADA
Tarifa completa de entradas aquí

Cihelná brána + Casamatas, sala Gorlice
pasadizo subterráneo con guía, en la sala Gorlice se exponen seis estatuas barrocas originales del Puente Carlos y además

hay la exposición histórica permanente "Vyšehrad en la historia de las fortificaciones de Praga"

  • básica 60 CZK
  • reducida 30 CZK
  • familiar 120 CZK

Sótano gótico
exposición permanente "Imágenes históricas de Vyšehrad"

  • básica 50 CZK
  • reducida 30 CZK
  • familiar 100 CZK

Galeria Vyšehrad:
exposiciones

cerrado en enero y febrero

(no hay acceso sin barreras y las escaleras son empinadas y estrechas)

entrada única 20 CZK

Staré purkrabství (Antiguo Palacio del Burgrave)
espacio de cámara multifuncional

Casamatas de Martín

Capilla de la decapitación de San Juan el Bautista
el terraplén de las fortificaciones cubre los restos de la iglesia de la alta Edad media, de la que se conserva solo el interior de la capilla

San Lorenzo
restos de una basílica románica en el Antiguo Decanato. Exposición: cimientos de la basílica románica

Conciertos para escuchar de pie cada año, en la plaza ante las estatuas de Myslbek.

Zona de juego para niños basada en las viejas leyendas checas

SERVICIOS DE GUÍA:
visita comentada de Vyšehrad
Se pueden pedir visitas no solo en checo sino también en inglés, alemán, ruso, español, japonés y otros, al correo electrónico: info@praha-vysehrad.cz , al número de teléfono 241 410 348 o directamente en el centro de información Špička.
El precio por una visita de 90 minutos con guía es de 120 CZK con un número mínimo de visitantes de 10 personas. (entrada reducida para mayores y estudiantes 90 CZK).

TRANSPORTE:
tranvía Výtoň, pasar la calle Libušina - Na Libušince, por las escaleras hacia arriba
tranvía Albertov, calles Vratislavova hacia arriba
estación de metro C  Vyšehrad - a pie hasta las instalaciones

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Programa

Historia del edificio

 

Un castillo llamado en sus orígenes Chrasten fue erigido sobre la peña de Vyšehrad en el transcurso del siglo X, sin duda posteriormente al Castillo de Praga. No obstante, está envuelto de numerosas leyendas, sobre la princesa Libuše, la guerra de las doncellas, Bivoj, Horymír y otras, que dan una impresión de tiempos inmemoriales, aunque no hay menciones de nada similar en las fuentes históricas. En tiempos de Boleslav II se trataba de un típico pueblo-fortaleza premyslida con una casa de moneda para acuñar los denarios. La denominación de Vyšehrad (vsgra, vissegrad) aparece por primera vez en los denarios y sólo más tarde en documentos escritos. Vyšehrad tuvo su época de gloria en el siglo XI cuando se convirtió por algún tiempo en la residencia del primer rey de Bohemia Vratislav I, cuyos sucesores reinaron desde Vyšehrad hasta el año 1140.

La construcción de un castillo de piedra con iglesias nuevas en lugar del original de madera o el establecimiento del Capítulo eclesiástico en Vyšehrad no cambiaron nada en su posición subordinada al Castillo de Praga. Desde mediados del siglo XII su importancia disminuía hasta que Carlos IV, por respeto a sus antepasados premyslidas, decidió restablecerla. En su Reglamento de la Coronación de los Reyes de Bohemia estableció la obligación de hacer un peregrinaje a Vyšehrad en el atardecer del día de la coronación para que se expongan allí ante el rey los zapatos de fibra y el morral de Přemysl el Labrador. El mismo Carlos IV fue el primero en hacer el peregrinaje el 1 de septiembre de 1347. En el lugar del decaído castillo románico hizo erigir después un suntuoso palacio real con arcadas altas, junto con las casas para el personal del castillo, un conducto de agua y una escuela. Entre los años 1348 y 1350 hizo construir fortificaciones nuevas con almenaje, torres, entradas para peatones y dos puertas, de las cuales se conservaron hasta hoy restos de la puerta llamada Špička, reconstruida en 1903 por Antonín Wiehl a base de documentos históricos. El laberinto en Petřín es una imitación de Špička.

El Templo Capitular de los Santos Pedro y Pablo pasó por una remodelación ambiciosa después del año 1364. Las investigaciones arqueológicas en la iglesia revelaron restos de la ábside románica que formaba parte de la basílica original de la época posterior al año 1070. La basílica tenía 110 metros de largo y era en su tiempo el edificio sacral más grande de Praga antes del período husita. Debajo de la iglesia debería hallarse una cripta con los restos de los Premyslidas Vratislav II, su hermano Konrád, Soběslav I y II, sin embargo, la búsqueda sigue sin dar resultados. Cerca de la iglesia se pueden divisar restos de la fábrica del antiguo palacio gótico de Carlos IV, situado en el lado izquierdo, aproximadamente en el área actual con césped y cuatro grupos de esculturas de Myslbek.

Después de la victoria de los husitas sobre Segismundo en la batalla de Vyšehrad en 1420 todos los edificios de la época fueron destruidos, con excepción del templo capitular remodelado y la románica rotonda de San Martín. La rotonda fue construida en la segunda mitad del siglo XI y fue convertida en polvorín después de la fundación de la fortaleza. Su historia por poco termina en el año 1841 cuando estaba prevista su demolición para la construcción de un nuevo camino entre la Ciudad Nueva y Pankrác, sin embargo, el conde Chotek logró que la rotonda románica se conservara. En 1875 fue adquirida por el Capítulo de Vyšehrad que encargó su renovación según el diseño del arquitecto Antonín Baum. Su interior fue decorado con murales por Antonín König y Jan Heřman y el cuadro en el altar mayor es obra de František Sequens. El aspecto actual de la rotonda es el resultado de varias reconstrucciones. El segundo edificio religioso más antiguo de Vyšehrad fue la basílica románica de San Lorenzo, cuyos restos fueron descubiertos y excavados durante investigaciones arqueológicas en el año 1903, detrás de un portal pseudo-románico junto a la casa de los canónigos (el antiguo decanato) No. 14. Data también de la segunda mitad del siglo XI.

De los monumentos góticos sobrevive hasta hoy la fábrica exterior del bastión de guardia (el llamado baño de Libuše) y los mencionados restos de la puerta Špička de tiempos de Carlos IV. El bastión denominado el baño de Libuše es escenario de una leyenda romántica según la cual Libuše tomaba baños en él con sus amantes y luego los arrojaba al río por una fosa en la roca. El edificio se alza sobre un promontorio desde el cual saltó al río Moldava el legendario caballo Šemík con su amo Horymír, salvándolo así de la ejecución. Horymír, un noble terrateniente, se había negado a aceptar el rechazo de su solicitud al hidalgo Křesomysl que éste prohíba la extracción de plata en la región de Příbram por la cual el pueblo descuidaba los cultivos. Por su rebelión fue condenado a muerte. Después de saltar al río, Šemík llevó con sus últimas fuerzas a Horymír al pueblo de Neumětely, donde cayó y donde fue también sepultado. Después de su extraordinaria hazaña Horymír fue perdonado. De hecho, algo similar al parecer sucedió cuando el castillo de Vyšehrad fue atacado por los mercenarios de Passau. En apuros, uno de los miembros de la caballería de Passau saltó con su caballo al río. Sin embargo, fue descubierto y matado a golpes en el agua. Cuenta la leyenda que en la peña de Vyšehrad hay una cueva con un tesoro guardado que incluye un caballo de plata obsequiado al príncipe Nezamysl por los mineros de Lipnice, la rana de oro de Libuše, junto con su gallina de oro con doce huevos de oro. Se dice que cada cien años los tesoros florecen. Están vigilados por el león checo con doce cachorros que espera preparado para acudir en ayuda a Vyšehrad, símbolo del estado checo, cuando sea necesario.    

Sin embargo, existe también un verdadero tesoro de Vyšehrad. Se trata de una colección de documentos históricos y objetos litúrgicos pertenecientes al Capítulo Colegial Real de los Santos Pedro y Pablo en Vyšehrad, entre ellos custodias góticos, renacentistas y barrocos, una cruz de procesión, cálices de misa y el cuadro de Nuestra Señora de Vyšehrad. Es el tercer tesoro más grande de Praga, después de los tesoros de San Vito y del Loreto. Para marcar el aniversario de los 900 años desde la muerte de Vratislav, el primer rey de Bohemia y fundador del capítulo de Vyšehrad, el precioso tesoro fue expuesto por un tiempo reducido en la capilla del Palacio Lobkowicz en 1992.

Cerca de la rotonda de San Martín se encuentra la capilla de estilo original barroco de Nuestra Señora en Murallas con el presbiterio en forma de una cueva, remodelada en 1882 en estilo neo-renacentista por los arquitectos Bedřich Münzberger y Antonín Baum. Un poco más allá está la capilla barroca de la Decapitación de San Juan en Muralla.

Después del año 1650 Fernando III encargó las obras de construcción de una ciudadela en Vyšehrad, una fortaleza barroca en forma pentagonal con altas murallas de ladrillo y seis baluartes. Los habitantes de la zona fueron desalojados. La obra fue realizada por italianos, proyectada por el coronel Inocencio conde de Conti y José Priami de Roverat, y dirigida por los constructores Filippo Galduzzi, Carlo Lurago y Santon Bossi. Los patronos de los cinco baluartes principales son los santos Leopoldo, Ludmila, Roque, Anežka y Pablo, el sexto baluarte nunca fue acabado. La puerta exterior de acceso en dirección de Pankrác, llamada la Puerta de Tábor, data de los años 1655 y 1656. A pocos pasos detrás de ella se encuentra la mencionada Špička con restos de fortificaciones góticas y adosada a ellos, la casa de una escritora popular, Popelka Biliánová, autora de leyendas de Vyšehrad y de Praga y también iniciadora de excursiones a los monumentos. El acceso a la fortaleza misma es por la Puerta Leopoldo (1676 – 1678) construida según el diseño de Carlo Lurago. Está decorada con medias columnas y un frontón con escudos creados por Giovanni Battista Allio. En el lado opuesto de Vyšehrad se encuentra la Puerta de los Ladrillos, una construcción en estilo imperio del año 1871, llamada también la Puerta Nueva o Puerta del Cementerio. En el año 1742, durante la ocupación francesa, el ejército francés construyó las casamatas. Los soldados prusianos y austríacos que por un tiempo también estaban establecidos en Vyšehrad las iban perfeccionando. Los estrechos pasillos subterráneos con aspilleras para soldados con armas ligeras tienen unos 2 m de alto y alrededor de 1,5 m de ancho. En un sitio de donde se controlaba el camino de acceso a Vyšehrad se divisan restos de una tronera de cañón. Después de unos cientos de metros el pasillo angosto desemboca en una sala enorme de 330 m2 que servía como lugar de concentración de los soldados. En la actualidad la sala, llamada Gorlice, se utiliza como galería para exponer los originales de las estatuas del Puente de Carlos. Un recorrido de aproximadamente un kilómetro dentro de las casamatas está abierto al público, aunque su extensión total es mucho más grande. Al abandonar Vyšehrad, el ejército prusiano tenía previsto destruir la fortaleza y con este motivo llenó las casamatas con 133 barriles de mechas para que el último soldado las encienda y haga volar todo. Sin embargo, tres valerosos habitantes de Podskalí, con el visto bueno del burgomaestre, penetraron en las casamatas, removieron todas las mechas y así salvaron a Vyšehrad de la destrucción. Por su acto heroico fueron condecorados por María Teresa y recibieron una renta anual de 200 monedas de oro. Las casamatas fueron alumbradas por un sofisticado sistema de alumbrado eléctrico instalado por el mismo František Křižík. El sistema ya no funciona pero no deja de asombrar su protección perfecta.

En 1883 Vyšehrad fue integrado a Praga y la fortaleza fue clausurada. En esa época se trataba ya de tan sólo un monumento a la gloria de tiempos pasados. El más importante de los edificios construidos en el siglo XIX es la Nueva Casa de Preboste en estilo neo-gótico diseñada por el constructor praguense Josef Niklas. Sobre el pórtico del edificio de dos plantas destaca el mirador trilateral de la capilla de San Clemente con tres ventanas. La capilla fue consagrada por el preboste Václav Štulc en honor de San Clemente, papa y mártir, y está decorada con imágenes de San Clemente y San Venceslao, obra del pintor Josef Hellich.

En el año 1902 empezó la construcción del túnel de Vyšehrad diseñado para conectar el suburbio de entonces con la ciudad misma. El arco del túnel tiene 85 metros de diámetro y el túnel es de 6 m de alto y 9 m de ancho. Una placa conmemorativa fue colocada en el lado izquierdo y una pequeña torre con mirador fue levantada junto al río.

El complejo de Vyšehrad fue declarado patrimonio cultural nacional en el año 1962. Algunos inmuebles del complejo fueron devueltos al Capítulo de Vyšehrad en 1991, el resto pertenece a la ciudad de Praga y está administrado por el ayuntamiento a través de una organización cultural independiente establecida en 1970, la Administración del patrimonio cultural nacional de Vyšehrad.

 

 

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