Hilo de Ariadna

Museo judío de Praga - Sinagoga de Pinkas (Pinkasova synagoga – Židovské muzeum v Praze)

El edificio actual es obra de la familia Horovic. Aron Mešullam Horovic la mandó construir en el año 1535 entre su casa, conocida como De los escudos, y el solar del Viejo cementerio judío. En la posguerra, la sinagoga se convirtió en Monumento en memoria de los judíos checos y moravos víctimas de la persecución nazi. En los años 1992–1996, en las paredes de la sinagoga se escribieron, a mano, los nombres de 80.000 judíos que murieron a causa del nazismo.

Museo judío de Praga - Sinagoga de Pinkas (Pinkasova synagoga – Židovské muzeum v Praze), Široká 3, Praha 1 - Josefov, 110 00
Web: http://www.jewishmuseum.cz, e-mail: office@jewishmuseum.cz
tel.: +420222749211

Horario de apertura

Noviembre – Marzo

lunes
09.00 – 16.30
martes
09.00 – 16.30
miércoles
09.00 – 16.30
jueves
09.00 – 16.30
viernes
09.00 – 16.30
domingo
09.00 – 16.30

Abril – Octubre

lunes
09.00 – 18.00
martes
09.00 – 18.00
miércoles
09.00 – 18.00
jueves
09.00 – 18.00
viernes
09.00 – 18.00
domingo
09.00 – 18.00

Programa

Historia del edificio

Uno de los miembros más respetados y ricos de la comunidad judía de Praga, Aaron Meshullam Zalman Horowitz, hizo construir en 1535 una casa de oración privada entre su propia casa y el Viejo Cementerio Judío. Su nieto, rabino Pinkas Horowitz le dio el nombre de la Escuela de Pinkas. Se trata de un edificio de estilo gótico tardío con elementos de Renacimiento temprano. Su diseño de única nave angosta es debido a su adosamiento a construcciones existentes. El edificio goza de una bóveda de crucería con nervaduras entrecruzadas, cinco ventanas con recortaduras y paredes reforzadas con pilares de soporte. El pórtico de entrada está construido en estilo de Renacimiento temprano. La decoración pintada imita el estuco renacentista. A los principios del siglo XVII el constructor Juda de Herz agregó el ala sur y la galería para mujeres, el vestíbulo y la antesala y decoró el Arca de la Torá en estilo renacentista. Tras la inundación de 1860 se elevó el piso por 1,5 m con muros de contención y se realizó una modernización de todo el mobiliario. En la reconstrucción del año 1925 se recomendó remover los muros de contención, sin embargo la obra no se realizó hasta los años 50. Exploraciones arqueológicas revelaron restos de un baño ritual antiguo, probablemente el baño privado de la familia Horowitz.

Tras la reconstrucción al principio de los años 50 el interior de la sinagoga se convirtió, entre los años 1954 y 1959, en un Monumento a los judíos de Bohemia y Moravia víctimas de la Shoá. Los nombres de las víctimas fueron inscritos a mano sin plantilla por los pintores Jiří John y Václav Boštík en la nave principal, la galería y el vestíbulo a manera de una enorme inscripción sepulcral. Los nombres vienen en orden alfabético según las ciudades del último domicilio conocido. En la nave principal se encuentran nombres de unas 40 000 personas con su último domicilio en Praga. Siempre que se pudo averiguar relaciones de familia, los nombres de las víctimas están juntos. En 1968 el Monumento fue cerrado debido a altos niveles de humedad, las inscripciones sufrieron daño y fueron gradualmente destrozadas. En los años 70 y 80 se realizaron trabajos de aislamiento a fondo de los cimientos del edificio, se reconstruyó la techumbre deteriorada y se construyeron depósitos en el ático. Los trabajos caligráficos para renovar los nombres de las víctimas judías empezaron tan sólo en el año 1992. Su número se elevó a casi 80 000 y la búsqueda de otros continúa. El objetivo no consiste sólo en conmemorar la Shoá pero también devolver los nombres a las víctimas identificadas con nada más que números en el momento de su muerte. En actualidad la sinagoga acoge también una exposición de dibujos hechos por niños en el campo de concentración de Terezín.

En agosto 2002 Praga fue inundada tras el desbordamiento del río Moldava. El edificio de la Sinagoga Pinkas fue el más afectado entre los monumentos judíos de patrimonio cultural. Las aguas subterráneas contaminadas y barro llenaron la nave principal y la antesala de la sinagoga. El agua subió a 1,3 m sobre el nivel de la planta baja, inundando completamente los espacios subterráneos. Se dañó la estructura del edificio, los conductos técnicos y de ventilación y la estructura del abovedado y quedó destruida la calefacción por suelo radiante y aislamiento térmico e impermeable bajo el nivel del agua. Los nombres de las víctimas inscritos en las paredes, el mármol artificial de bimah y el arón ha-Kódesh y los revoques y elementos de piedra en la sinagoga también sufrieron daños.

Los primeros trabajos de restauración de rescate realizados por empleados del museo en colaboración con especialistas externos se llevaron a cabo inmediatamente después de que se haya bombeado el agua el 19 de agosto 2002. El edificio fue limpiado con soluciones especiales, se adoptaron medidas preventivas para proteger los muros contra moho y se removió cuidadosamente la capa superficial de estuco del revoque en los lugares debajo de las inscripciones para facilitar su secamiento.

De acuerdo a las recomendaciones de especialistas la coautora de las inscripciones realizadas en los años 90, la pintora académica Michaela Poková, revisó el estado de las inscripciones afectadas y empleó procedimientos técnicos de saneamiento preventivos. A pesar de todas las medidas preventivas no se pudieron evitar cambios irreversibles en algunos lugares. Las inscripciones en el lado este de la pared de sur fueron completamente destruidas y está prevista su restauración. Al mismo tiempo la reconstrucción sirvió para hacer resaltar la forma arquitectónica original del edificio. Los trabajos de reconstrucción del monumento terminaron el 12 de septiembre 2003.

La exposición permanente Dibujos de los niños de Terezín, 1942 – 1944, de la colección del Museo Judío de Praga volvió a ser instalada en el primer piso. Entre los prisioneros de Terezín había más de 10 000 niños menores de 15 años al ser apresados. El fondo del Museo Judío cuenta con más de 4 000 dibujos originales de estos niños que representan un testimonio conmovedor de su destino cruel y en su mayoría el único recuerdo a los que no sobrevivieron.

El edificio de la Sinagoga Pinkas es gestionado por el Museo Judío de Praga.

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