Hilo de Ariadna

Siete monumentos técnicos que hay que ver

Los puentes, torres de agua o ferrocarriles forman parte de la Praga de hoy hasta el punto de pasar fácilmente desapercibidos, sin embargo muchos se merecen vuestra atención. Después de examinar los monumentos históricos, cuya visita es casi obligatoria, descubrid en la metrópolis.unos monumentos técnicos únicos.

  • Línea histórica, el tranvía 41
  • Semmering de Praga (Pražský Semmering)
  • Museo de la Gestión del Agua en Podolí
  • Refugio subterráneo Folimanka
  • Línea histórica, el tranvía 41
  • Torre de observación de Petřín
  • Antigua depuradora de aguas residuales en Bubeneč
  • Puente del ferrocarril

Semmering de Praga (Pražský Semmering)

Podéis vivir el romanticismo del ferrocarril entre los barrios praguenses de Smíchov y Řepy. A este ferrocarril se le llamó popularmente el Semmering de Praga (Pražský Semmering) porque las vistas encantadoras del paisaje que atraviesa ofrecen una vivencia comparable al ferrocarril de montaña austriaco del mismo nombre. Cuando el tren haya pasado dos viaductos de arco en el barrio de Hlubočepy, podéis deleitaros con una extraordinaria vista panorámica de Praga. Podéis ver el edificio majestuoso de la compañía de agua de Podolí, las torres de la iglesia de San Pedro y San Pablo (kostela sv. Petra a Pavla) en Vyšehrad o la Torre de Televisión de Žižkov (Žižkovská televizní věž). Varias veces al año hacen este recorrido locomotoras históricas de vapor.

Museo de la Gestión del Agua (Muzeum vodárenství) en Podolí

La exposición del Museo de la Gestión del Agua de Praga (Muzeum pražského vodárenství), que podéis encontrar en la antigua planta de tratamiento del agua en Podolí, permite descubrir el secreto del sistema praguense de gestión del agua. Aquí sabréis cómo se construyeron los primeros acueductos en la metrópolis checa o qué función tenían las torres de agua municipales. Podréis ver artefactos antiguos o una tubería que suministraba agua a Praga en tiempos del emperador Rodolfo II. Podéis finalizar la visita al museo con una colección única de contadores de agua o, por ejemplo, con un paseo a lo largo del río Moldava (Vltava). El agua es un poco responsable de todos estos adelantos tecnológicos.

Línea histórica, el tranvía 41

El Museo del transporte público, en Střešovice, acoge a muchos tranvías que han recorrido las calles de Praga desde principios del siglo XX. Uno de ellos es el tranvía histórico de la línea 41 que, los fines de semana, sigue haciendo su itinerario. Los revisores, vestidos con uniformes de época, les picarán los billetes con esas tenacillas que llevaban antes, el conductor se pondrá al volante, cerrará las puertas de cristal de su cabina, tocará la campana y usted podrá contemplar la ciudad nostálgicamente desde la ventana, sentado en el banco de madera del modelo 3062, unidireccional, producido en las fábricas de Ringhoffer-Tatra en 1942, e imaginarse cómo eran, en aquella época, los barrios de Střešovice, Hradčany, Malá Strana, Ciudad Nueva y Holešovice.

Mirador (Petřínská rozhledna) y funicular de Petřín

Praga también tiene su Torre Eiffel. La construcción del Mirador de Petřín (Petřínská rozhledna) fue iniciada por los miembros del Club de turistas checos, que quedaron encantados por la Torre Eiffel de París. La hermana menor del monumento parisino fue construida en la cumbre de la colina de Petřín en 1891. Para decirlo todo, el Mirador de Petřín, de 63,5 metros de altura, requirió 175 toneladas de hierro, y para llegar a la cabina panorámica tenéis que subir 299 escalones. Pero también tenéis a vuestra disposición un ascensor. Se puede llegar casi directamente al mirador con el funicular, el viaje tarda un poco más de tres minutos.

Refugio subterráneo Folimanka

El refugio subterráneo Folimanka es como un recuerdo de la época de la „guerra fría“; fue construido al filo de 1960, cerca de la calle Pod Karlovem a una profundidad de 20-25 metros bajo el suelo. Con una superficie de 1332 metros cuadrados y equipado con todo lo necesario para la supervivencia, estaba preparado para albergar a 1300 personas durante un periodo de 72 horas. Entre otras cosas, dispone de sus propios pozos, de retretes y de enfermería.

En su centralita hay un generador diesel con capacidad de 32 kilowatios, original de 1955, para iluminar el refugio, proporcionar agua, electricidad y refrigeración. En caso de peligro, el refugio puede ponerse todavía inmediatamente al servicio de la población.

Antigua depuradora de aguas residuales en Bubeneč

A principios del siglo XX la red de alcantarillado praguense medía unos 90 kilómetros. Las aguas residuales entonces se dirigieron a la nueva y moderna estación depuradora en el barrio Bubeneč, diseñada por William Henry Lindley, famoso ingeniero inglés. Aunque la estación depuradora muy pronto resultó insuficiente para la creciente metrópolis, sirvió hasta 1967 y en los años noventa fue transformada en un monumento técnico. Se conservan en su estado original atrapadores de arena, compuertas, depósitos de sedimentación y una excepcional sala de máquinas de dos pisos, con máquinas de vapor. Este monumento industrial atrae tanto a los turistas y aficionados a la técnica como a los directores de cine. Por ejemplo, Tom Cruise o Jack Nicholson conocen a fondo los interiores de la estación depuradora de Bubeneč.

Puente del ferrocarril (Železniční most)

Praga también tiene un puente que por su estructura se distingue de los demás a primera vista. Desde el centro de ciudad a contracorriente del río llegáis a un lugar llamado Výtoň, unido al barrio Smíchov por el Puente del ferrocarril (Železniční most). Su silueta está unida inseparablemente desde 1872 con la vista de Vyšehrad, al igual que el Puente de Carlos (Karlův most) vive en simbiosis eterna con la vista panorámica de Hradčany. El Puente del ferrocarril (Železniční most) también cierra la popular ribera del Moldava (Vltava), que sobre todo en verano se anima con mercados de producto local y mercadillos, terrazas de cervecerías y bares.

Prague City Tourism

 

 

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