Hilo de Ariadna

Puente de Carlos (Karlův most)

El más antiguo y famoso de los puentes praguenses, comenzado a construir bajo la tutela de Carlos IV en 1357, y terminado en 1402. El puente está fortificado por ambos extremos con torres. En el lado de la Parte Pequeña, hay dos torres, la menor es del siglo XII, y la más alta de unos 300 años después. Desde la parte de la Ciudad Vieja, franquea la entrada al puente la puerta gótica más bella de Europa, terminada antes de 1380. El puente fue progresivamente adornado con esculturas de 30 santos desde 1683 a 1928.

Puente de Carlos (Karlův most), Karlův most, Praha 1 - Staré Město / Malá Strana

La audioguía está disponible para prestar en la Torre del Puente de la Ciudad Vieja y en la Torre del Puente de Carlos de Malá Strana.
- la audioguía está disponible en inglés, alemán, francés, italiano y checo
- el precio: 100 Kč
- folleto

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Programa

Historia del edificio

Antecesores del Puente de Carlos
A un principio, en el lugar del puente actual se cruzaba el río por encima de unos maderos atados, llamados umbrales. En el siglo X aparecen las primeras menciones de un puente de madera, el cual, sin embargo, estaba amenazado por cualquier subida de las aguas y alrededor del año 1170 Vladislav II mandó a construir el puente de piedra de Judith. Este permaneció en pie hasta 1342, cuando fue arrastrado por una inundación. El puente no sólo tomó el nombre de Judith de Turingia, pero es probable que la educada y enérgica esposa de Vladislav tuvo mucha influencia en la construcción del mismo.

De este puente se conserva en la actualidad un relieve románico ubicado en el interior de la pequeña Torre del Puente del Barrio Chico (representa una figura sentada, probablemente un soberano, que entrega una cédula a una figura arrodillada – hay varias opiniones sobre que personajes son y de que acontecimiento se trata). Una torre del puente del siglo XIII está incorporada al avant-corps que sobresale de la esquina del monasterio de los Caballeros de la Cruz, también el primer arco lateral de la Ciudad Vieja se conservó debajo de la portada del monasterio (en la actual galería). Hay más fragmentos de los arcos del puente en los sótanos de algunas casas en la calle U Lužického semináře. La cara del Barbudo, hoy en día en el muro de la orilla de la Ciudad Vieja, también solía decorar el puente de Judith, al parecer servía como fluviómetro. El empedrado románico del puente se puede admirar junto a la Columna de los Viticultores de San Venceslao en la esquina de la Iglesia de San Francisco.

Puente de Carlos (Puente de Piedra, Praguense)
(el nombre de Puente de Carlos entró en uso recién alrededor de 1870 a base de una sugerencia anterior de K. H. Borovský) Se trata del puente más antiguo conservado en Praga.

La piedra fundamental fue colocada por Carlos IV el 9 de julio de 1357 a las 5:31 de la mañana, la fecha y la hora no fueron elegidas por casualidad. Escribiendo los números de la siguiente manera: 1 3 5 7 (año) 9 (día) 7 (mes) 5 3 1 (hora) forman una secuencia capicúa con el 9 en la cumbre:

….....9

…...7..7

….5…..5

..3………3

1…………1

Este no es el único dato mágico relacionado con el Puente de Carlos y en la actualidad se puede aprender más sobre ellos en una película presentada en la Torre del Puente de la Ciudad Vieja.

Las obras de realización fueron encargadas a Petr Parléř, sin embargo, el puente fue recién terminado después de su muerte, a principios del siglo XV. Está hecho de bloques de piedra arenisca, tiene 515,76 m de largo y 9,5 m de ancho (se trataba de uno de los puentes más robustos de su época) y reposa sobre 16 arcos cuya extensión varía entre 16,62 m y 23,38 m. En varias ocasiones sufrió daños a causa de inundaciones, por ejemplo en 1432 (5 pillares derribados), en 1784, y sobre todo en 1890 cuando troncos acarreados por el Moldava desde río arriba arrastraron dos pilares y tres arcos.

En 1723 el puente fue alumbrado con linternas de aceite. La escalera de acceso a Kampa fue construida en 1844 en el sitio de una escalera antigua de 1785. Aceras gastadas en ambos lados del puente fueron remplazadas en 1883 por aceras de tablas de hierro con hendiduras para evitar resbalones.

Tráfico en el Puente de Carlos
A partir de 1883 era posible cruzar el puente en ferrocarril de tracción animal – el tranvía de sangre, remplazado en 1905 por tranvías de tracción eléctrica. Para que los cables suspendidos no estorben el aspecto artístico del puente, František Křižík inventó un tendido especial por el tablero del puente. Sin embargo, los vagones pesados provocaban vibraciones en la construcción, así que fueron remplazados en 1908 por autobuses. Estos tampoco resultaron ideales, el tráfico fue suspendido y recién en 1932 volvieron a transitar por el puente autobuses provistos de neumáticos. El transporte público cruzaba el puente hasta la Segunda Guerra Mundial, el tránsito vehicular fue prohibido en 1965.

Torre del Puente de la Ciudad Vieja
Al igual que el puente, la Torre del Puente de la Ciudad Vieja fue construida por el taller de Parléř. La parte inferior apareció ya durante la vida de Carlos IV, entonces la estatua del soberano sentado que adorna la torre es el retrato auténtico del mismo. La otra figura sentada es la de Venceslao IV y las dos flanquean al santo patrono del puente, San Vito.

En la parte superior que equivale a la esfera celestial están los santos Procopio y Segismundo. La otra cara de la torre que da hacia el Barrio Chico también lucía una copiosa decoración, pero ésta fue destruida durante el fracasado sitio del puente por los suecos en 1648 (hecho recordado en la inscripción sobre la placa conmemorativa creada por B. Spinetti). En este mismo lugar se había batallado en 1420 cuando los husitas avanzaban por aquí hacia el Barrio Chico, y por última vez en el año revolucionario de 1848.

Unas canastas con las cabezas de doce de los nobles ejecutados en la Plaza de la Ciudad Vieja estuvieron colgadas de la torre durante varios años a modo de advertencia. (para más detalles véase un documento separado)

Torres del Puente del Barrio Chico
La torre pequeña formaba ya parte del puente de Judith. Su aspecto actual es Renacentista y data del año 1591, cuando fue reconstruida tras un incendio y su altura quedó reducida. La torre alta fue erigida en tiempos de Jorge de Podiebrad en la segunda mitad del siglo XV en el sitio dónde antes existía otra torre.

La puerta entre las dos torres data de principios del siglo XV. (para más detalles véase un documento separado)  

Grupos escultóricos
Las barandillas del puente están decoradas con 30 esculturas y grupos escultóricos que datan en su mayoría de la época entre los años 1706 y 1714. En el siglo XIV el puente recibió la primera cruz y hasta 1503 contaba además con una estatua del caballero Bruncvík, de la cual sólo se conserva el pedestal guardado hoy en día en el Lapidario del Museo Nacional. Una réplica del pedestal creada por Ludvík Šimek con la figura del caballero esculpida por el mismo autor se levanta en la actualidad en su lugar original. La estatua más antigua que conserva su aspecto original es la de San Juan Nepomuceno del año 1683, la última estatua instalada es la de los Santos Cirilo y Metodio de 1928.

Las estatuas y grupos escultóricos destruidos en tiempos posteriores durante inundaciones o dañados por los efectos del clima y restaurados fueron remplazados por copias creadas por artistas contemporáneos y los originales fueron guardados por ejemplo en el Lapidario del Museo Nacional o en la sala Gorlice en Vyšehrad. La mayoría de las estatuas son de piedra arenisca, la estatua de San Felipe Benicio es de mármol y la Santa Cruz (el Calvario) y San Juan Nepomuceno son de bronce.

Caminando en dirección desde la Torre del Puente de la Ciudad Vieja hacia el Barrio Chico se pueden ver a la IZQUIERDA las siguientes estatuas:

 San Ivo – creada por Matyáš Bernard Braun por encargo de la Facultad de Derecho (1711); la estatua en el puente es una réplica del año 1908, obra de František Hergesel, hijo, el original se encuentra en el Lapidario del MN.

San Ivo es patrón de los abogados; una viuda con hijos mira arriba hacia el santo que se encargó de ella ante un tribunal. A la derecha del santo está la Justicia con una espada y los ojos vendados.

Santa Bárbara, Santa Margarita y Santa Isabel – obra de Jan Brokof con contribución significante de su hijo Ferdinand Maxmilián (1707). Bárbara se encuentra en el centro del grupo, flanqueada por Margarita a la derecha e Isabel a la izquierda. El grupo escultórico de las “santas vírgenes” fue costeado por el consejero imperial Jan Václav Obytecký z Obytce (Santa Bárbara tenía que protegerlo de una muerte repentina). Su escudo está en el pedestal debajo de Santa Margarita, el escudo de su esposa se encuentra debajo de Santa Isabel. Las estatuas en el puente son réplicas.

Piedad (Llanto sobre el Cristo muerto) – obra de Emanuel Max (1859); composición clásica – Jesús reposa sobre el regazo de María, a la derecha está María Magdalena y en el centro San Juan. El grupo escultórico fue encargado por la ciudad de Praga y financiado por una colecta pública. En este sitio se encontraba en el siglo XV un Cristo crucificado, remplazado en 1695 por una Piedad de Jan Brokof que fue dañada por disparos en 1848 y trasladada al patio del Hospital bajo Petřín en 1849.

San José con el Niño Jesús – obra de Josef Max (1854); este sitio estaba ocupado desde 1706 por la estatua original con el mismo tema creada por Jan Brokof que fue dañada por disparos al igual que la vecina Piedad y fue trasladada al Lapidario del MN. La estatua de Max fue encargada por el mayorista Josef Bergmann.

San Francisco Javier – obra de Ferdinand Maxmilián Brokof (1711); este grupo escultórico suele ser el más apreciado de las obras de Brokof en el puente aunque el autor lo esculpió a la edad de sólo 23 años. Tenemos la oportunidad de conocer el rostro del escultor quien se retrató en la figura del joven posicionado debajo de la mano del santo que sostiene la cruz. En la parte inferior del conjunto están las figuras de personas de los países exóticos donde Francisco desarrolló su labor de misionero – un chino, un tártaro, un moro y un hindú que sostienen una tabla con la figura de San Francisco de pie. Frente al santo se arrodilla un príncipe pagano preparado para ser bautizado. Este grupo escultórico se cayó al río con una sección del puente durante la inundación de 1890, al igual que otro grupo que se encontraba originalmente en frente – una imagen de San Ignacio de Loyola igualmente monumental y creada por el mismo autor. Una réplica del conjunto de San Francisco esculpida por Čeněk Vosmík fue instalada en su lugar en 1913, el original se encuentra en el Lapidario del MN junto con los restos del grupo escultórico de San Ignacio. Los dos santos eran eminentes miembros de la Orden Jesuita, San Ignacio fue el fundador de la misma.

San Cristóbal – obra de Emanuel Max (1857); aquí se ubicaba originalmente un puesto de guardia que fue arrastrado al río con todo y guardias en la inundación de 1784. El forzudo Cristóbal provenía de Canaán. Servía a Dios ayudando a los viajeros a atravesar un caudaloso vado llevándolos sobre sus hombros. Un día ayudó así al Cristo quien había asumido la apariencia de un niño – esta es la imagen representada por la escultura (el nombre de Christophoros significa “portador de Cristo” en griego). San Cristóbal es patrón de los viajeros, marineros, navegantes, protector ante tormentas y agua.

San Francisco de Borja – obra de Ferdinand Maxmilián Brokof (1710); la figura central del tercer general de la Compañía de Jesús, descendiente de la familia noble catalana de los Borja, está acompañada por dos ángeles posicionados asimétricamente que sostienen imágenes de la Virgen y del sacramento del altar. La parte inferior del pedestal está decorada con los atributos del santo: un almete (era soldado), una corona (antes de ser ordenado era virrey de Valencia) y el sombrero de cardenal. La parte superior lleva el escudo del burgrave Francisco de Collet.

Santa Ludmila con el niño Venceslao – obra de Matyáš Bernard Braun (después de 1720); este fue originalmente el lugar de una estatua de San Venceslao triunfante con ángeles en ambos lados, creada por Ottavio Mosto entre los años 1695 y 1701, que se cayó al río durante la inundación de 1784. Fue remplazada con la estatua de Braun, ubicada anteriormente en la rampa del Castillo. Santa Ludmila sostiene en su mano izquierda el velo con el cual fue estrangulada, su mano derecha indica la Biblia de la cual el pequeño Venceslao aprende a leer. El relieve en el pedestal representa la muerte de Venceslao. Una parte de la estatua de Mosto está en el Lapidario del MN, unos fragmentos de la misma fueron retirados del fondo del Moldava por última vez en 2004. El original de Santa Ludmila fue trasladado a la sala Gorlice en Vyšehrad, su réplica en el puente es obra de J. Kačer y M. Kačerová de 1999.

San Francisco de Asís – obra de Emanuel Max (1855); este lugar fue ocupado originalmente por una estatua barroca del santo creada por František Preiss, localizada en la actualidad frente a la iglesia capuchina de San José en la Plaza de la República. El grupo escultórico actual fue encargado por el conde Francisco Kolowrat – Liebstein en memoria de la salvación del emperador Francisco José I del atentado en 1853.

San Francisco estableció la orden mendicante de los franciscanos e inició la tradición del pesebre (armado por él por primera vez en la Navidad de 1233). En el conjunto está representado en el hábito típico de la orden y con dos ángeles – serafines a su lado.

San Vicente Ferrer y San Procopio – obra de Ferdinand Maxmilián Brokof (1712); el dominico Vicente de la acomodada familia Ferrer de Valencia está resucitando a un fallecido en el ataúd y con su mano levantada exorciza a un poseído. El patrono checo, Procopio, fundador y abad del monasterio de Sázava, empuja al Satanás con su báculo. El pedestal está decorado con tres cariátides – bustos de un sarraceno y de un judío, convertidos a la fe cristiana por san Vicente, y de un demonio llorando, atado por San Procopio. Los relieves representan escenas del Juicio Final y de la Arada de San Procopio con el diablo. Se supone según los libros del Vaticano que estos dos santos reformaron a cien mil pecadores, convirtieron a miles de sarracenos y judíos a la fe católica, resucitaron a muchos muertos y domaron a muchos diablos.

Bruncvík – apartada de la fila de las estatuas, sobre un pedestal en el agua debajo del conjunto de San Vicente Ferrer y San Procopio, está la estatua del caballero con la espada dorada desenvainada en su mano derecha, un escudo a su lado y un león a sus pies. Fue tallada a base de un fragmento de la estatua original del caballero Rolando del siglo XV y del concepto creativo del escultor Ludvík Šimek (1884). Símbolo de fueros municipales, la estatua original sufrió graves daños al final de la Guerra de los Treinta Años durante la batalla contra los suecos en el Puente de Carlos. Los fragmentos de aquella época, junto al pedestal original conservado, están actualmente en el Lapidario del Museo Nacional en el Recinto Ferial.

Cuenta la antigua leyenda checa que Bruncvík partió para países lejanos con el motivo de ganarse el derecho de usar un escudo mejor, con la imagen de un león en vez de un águila heráldica negra. De hecho su camino se cruzó con el de un león y Bruncvík logró salvarlo de un dragón de nueve cabezas – desde entonces el fiel león lo acompañaba siempre. Bruncvík era dueño de una espada mágica que, según la leyenda, a sus órdenes sola cortaba las cabezas de los enemigos. Después de su regreso Bruncvík enterró la espada en el Puente de Carlos – tenía que ser recogida por San Venceslao del lugar donde su caballo rompa el suelo del puente con su casco cuando el santo esté yendo en ayuda de las tierras de Bohemia. La espada aniquilará a los enemigos y la paz reinará en Bohemia por siempre. Se dice que durante los arreglos del Puente de Carlos después de la inundación de 1890 se encontró de hecho en el tablero del puente una espada grande oxidada.

San Nicolás de Tolentino – obra de Jeroným Kohl (algunas fuentes mencionan a su hijo Jan Bedřich) (1708); el santo que vivió a finales del siglo XIII y principios del XIV se hizo famoso por sus milagros y curación de enfermos. A sus 18 años ingresó a la orden de los monjes agustinos y vivió en la ciudad italiana de Tolentino. La estatua que representa al santo alcanzando el pan a los necesitados fue encargada por los monjes agustinos de la Iglesia de Santo Tomás. La réplica en el puente fue creada por Jan Jiřikovský en 1969. El original está guardado en la sala Gorlice en Vyšehrad.

Santa Lutgarda o el Sueño de Santa Lutgarda – obra de Matyáš Bernard Braun (1710); la primera obra conocida del autor y la escultura más apreciada del puente en el sentido artístico. El conjunto de piedra arenisca, tal vez inspirado por el Éxtasis de Santa Teresa de Bernini, fue financiado por el abad del monasterio cisterciense de Plasy, Evžen Tyttl. El original se encuentra en el Lapidario del Museo Nacional en el Recinto Ferial. La copia fue creada por J. Novák y B. Rak en 1995.

Lutgarda vivió a finales del siglo XII y principios del XIII en el actual territorio belga y pertenecía a la orden cisterciense; se hizo monja después de una visión de Cristo quien la llamó a seguirlo. Los últimos 12 años de su vida estuvo ciega y antes de su muerte volvió a aparecerle en un sueño el Cristo crucificado, la abrazó y acercó los labios de Lutgarda a la herida en su costado. Esta es la escena representada por el grupo escultórico de Braun.

San Adalberto – obra de Michal Jan Josef Brokof – hermano mayor de Ferdinand Maxmilián, quien evidentemente colaboró en su creación (1709); la figura en una capa profusamente plegada está posicionada sobre una base con angelitos y con el escudo del concejal de la Ciudad Vieja – el encargante Markus Joanelli. El original está en la sala Gorlice en Vyšehrad, la réplica creada por los escultores Vojtěch y Karel Hořínek fue instalada en el puente en 1973.

Adalberto de la casa de los Slavník fue el segundo obispo de Praga, por su empeño se fundó el monasterio de los monjes benedictinos en Břevnov. Sobrevivió la masacre de su familia por los Vršovec porqué en ese tiempo se encontraba en Roma. Después de su regreso decidió dedicarse a la labor misionera entre los prusianos de Pomerania en el mar Báltico, donde murió martirizado en 997. Es un santo venerado en toda Europa central.

Santos Juan de Mata, Felix de Valois e Iván – obra de Ferdinand Maxmilián Brokof (1714); este grupo escultórico monumental fue encargado por el conde Josef Thun en el nombre de la Orden Trinitaria, fundada en el siglo XII por San Juan y San Félix con la misión de libertar a los cristianos en cautiverio pagano.

San Juan con unas cadenas rotas está sobre una roca junto a San Felix, el ermitaño Iván como representante de los patronos de la tierra está más abajo. En la parte inferior de la roca se encuentra una cueva cerrada con reja que sirve de prisión para los cristianos, vigilados por un perro y por un turco con azotes y un sable. Detrás del turco se divisa un ciervo con la cruz entre los cuernos como referencia al tiempo cuando los dos fundadores de la orden vivieron como ermitaños en los bosques y fueron distraídos en su meditación por la aparición de un ciervo con una cruz roja y azul en la cabeza.

San Venceslao – obra de Josef Kamil Böhm (1859); la estatua fue financiada por Pavel Alois Klár, hijo del fundador del Sanatorio Klár para ciegos, en ocasión de 25 años desde el establecimiento del sanatorio.


Caminando en dirección desde la Torre del Puente de la Ciudad Vieja hacia el Barrio Chico se pueden ver a la DERECHA las siguientes estatuas:

Virgen María y San Bernardo – obra de Matěj Václav Jäckel (1709); en el centro del grupo escultórico encargado por el abad del monasterio de los monjes cistercienses en Osek, Benedikt Littwerig, está la Virgen María con el Niño Jesús, a la derecha San Bernardo de rodillas mira arriba hacia la Virgen y un angelito frente a él sostiene la mitra de los abades. En la parte izquierda están unos angelitos y los atributos de la Pasión de Cristo – la cruz, los clavos, el martillo y las tenazas, una figura de gallo y la vera icon – referencia a la leyenda de Verónica quien enjuagó con un paño el rostro agotado de Cristo, que milagrosamente se grabó en el paño. El original del grupo escultórico se encuentra en la sala Gorlice en Vyšehrad. La réplica creada por M. Vajchr, V. Hlavatý, J. y P. Vitvar, M. Tomšej, A. Viškovská-Altmanová y J. Wolf fue instalada en el puente en 1978 y 1979.

San Bernardo, filósofo y teólogo del siglo XII, fue un eminente miembro de la Orden del Cister y su reformador. Durante toda su vida reverenciaba a la Virgen – escribió el poema Salve Regina, de la cual Dante dijo que era cantada por los ángeles en el Paraíso.

Barbudo – una de las obras escultóricas públicas más antiguas del territorio checo. Estaba instalada originalmente en el tercer arco del Puente de Judith en el lado de la Ciudad Vieja. Cuando se cerró el brazo del río el Barbudo fue extraído e integrado a la misma altura en el muro de la orilla entre el Puente de Carlos y el monasterio de los Caballeros de la Cruz. La cara del Barbudo era el primer fluviómetro checo de la antigüedad. Se sabía hasta donde llegaría el agua en la ciudad si el agua llegaba a su barba, su nariz o sus orejas.

Virgen María, Santo Domingo y Santo Tomás de Aquino – obra de Matěj Václav Jäckel (1708); ambos santos, fundadores de la Orden Dominica, reciben el rosario de la Virgen. La Virgen reposa sobre el globo terrestre entre las nubes y un perro con una antorcha en la boca (Domini Canes = los perros del Señor). La estatua original, financiada por los monjes dominicos de la Iglesia de San Egidio, se encuentra en el Lapidario del Museo Nacional en el Recinto Ferial; su réplica instalada en el puente fue creada por V. Bartůněk y S. Hanzel entre los años 1958 y 1961.

San Tomás de Aquino es uno de los filósofos más grandes de la Edad Media, fundador de la escolástica.

Calvario, la Santa Cruz – una cruz como el primer elemento decorativo del puente se erigía en este lugar ya en tiempos de Carlos IV y fue desde entonces remplazada en varias ocasiones. Las estatuas de la Virgen María y de San Juan de piedra arenisca fueron creadas en 1861 por Emanuel Max; la cruz actual de bronce dorado fue fundida en 1629 en Dresde por H. Hillger y su adquisición para Praga en 1657 fue financiada en parte por Karel Škréta. La inscripción hebrea de bronce copiosamente dorada “Santo, santo, santo es el Señor de las multitudes” (Kadosh, Kadosh, Kadosh, Adonai Tzevaot) que rodea la cruz fue encargada, según explica la inscripción en el pedestal y según la leyenda, por el tribunal real en 1696 y financiada por una sanción impuesta a un judío que se mofaba de la cruz. Sin embargo, la leyenda no es correcta, el condenado fue víctima de falsas acusaciones. Los habitantes y visitantes judíos de Praga encuentran tal inscripción en una cruz sin sentido y ofende sus creencias religiosas, por eso el 8 de marzo del 2000 fueron instaladas aquí tres placas explicativas creadas por el escultor Vlastislav Housa.

Santa Ana – obra de Matěj Václav Jäckel (1707); la santa está representada en la manera popular en aquella época como Santa Ana Trinitaria, o sea acompañada por su hija María y su nieto Jesús quien abraza el globo terrestre con una cruz mientras Ana lleva el niño en su brazo. Su otra mano abraza a la Virgen María que mira arriba hacia Ana y le entrega un ramo de rosas.

La estatua fue financiada por el conde Rudolf z Lisova, camarlengo y comandante de la Ciudad Vieja; el original está en la sala Gorlice en Vyšehrad, su réplica instalada en el puente en 1999 es obra de Vojtěch Adamec y Martin Pokorný.

Santos Cirilo y Metodio – obra del profesor Karel Dvořák (1928 – 1938); el grupo escultórico está ubicado en el lugar ocupado originalmente por una estatua de San Ignacio de Loyola, obra de Brokof, que se cayó al Moldava durante la inundación de 1890 (fragmentos recompuestos de la misma se pueden ver hoy en día en el Lapidario en el Recinto Ferial); el grupo escultórico refleja la labor misionera de los apóstoles y expresa la idea de la unión eslava. El autor estaba consciente del hecho de que su estatua iba a ser comparada con obras de alto barroco y demoró bastante en su realización. Sin embargo, logró crear una obra moderna que al mismo tiempo respeta las esculturas a su alrededor. La estatua fue encargada por iniciativa del ministerio de educación para marcar el décimo aniversario de la constitución de la república y fue instalada en 1938.

San Juan Bautista – obra de Josef Max (1855); la estatua fue encargada por J. N. Gemerich de Neuberg para remplazar el grupo escultórico del Bautismo de Cristo creado por Jan Brokof en 1706 que sufrió daños durante la revolución de 1848 (actualmente en el Lapidario). San Juan Bautista, santo patrón de los Caballeros de San Juan de Jerusalén – Caballeros de Malta, sostiene a su lado izquierdo una cruz y una concha que hace referencia al bautismo de Cristo. La figura inmóvil, hasta rígida contrasta con las dinámicas estatuas barrocas. Su estilo romántico de la primera mitad del siglo XIX (el nazarenismo) realza la sentimentalidad y líneas afinadas para aumentar el impacto de los motivos religiosos.

San Norberto, San Venceslao y San Segismundo – obra de Josef Max (1853); este lugar lucía originalmente un grupo escultórico con San Norberto (fundador de la Orden Premonstratense) del año 1708 realizado por el taller de los Brokof, dañado más tarde por la artillería prusiana y remplazado en 1764 con un conjunto de San Norberto con ángeles creado por Ignác František Platzer. Las dos obras han desaparecido y su aspecto se conoce sólo por grabados de la época. El grupo escultórico actual, ubicado sobre un pedestal neogótico, fue encargado por el abad del Monasterio de Strahov Dr. J. Zeidler.

San Norberto fundó la Orden Premonstratense en el siglo XII; sus restos fueron trasladados a Praga en 1627 por iniciativa del abad de Strahov Kašpar Questenberg y fueron reposados en la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora en Strahov.

San Juan Nepomuceno – obra de Jan Brokof (1683); la estatua más antigua del puente. El modelo de madera (actualmente en la Iglesia de San Juan en Skalka) fue tallado por Jan Brokof según un esbozo en arcilla hecho por el escultor vienés Matthias Rauchmüller; se dice que mientras trabajaba en la estatua se convirtió de luteranismo a la fe católica. A base del modelo de madera el arquitecto Jean Baptiste Mathey proyectó la obra y el barón M. B. Wunschwitz encargó su fundición de bronce en Núremberg por el maestro campanero J. W. Heroldt. Esta estatua de San Juan Nepomuceno se convirtió en el modelo iconográfico de rigor de acuerdo al cual se crearon y se siguen creando estatuas nuevas tanto en la República Checa como en el extranjero. Las cinco estrellas alrededor de la cabeza del santo, el roquete, la cruz y la rama de palmera de los mártires se convirtieron en sus atributos inseparables. Las cinco estrellas aparecieron supuestamente sobre la superficie del río cuando Juan Nepomuceno fue arrojado al agua. Se cree que simbolizan las cinco letras de la palabra latina “tacet”, o sea “calla”. El relieve en la placa de bronce en el lado izquierdo del pedestal representa la confesión de la reina Sofía, a la derecha está Nepomuceno al ser arrojado al Moldava. En el centro se encuentra el emblema del donante y su nombre inscrito en latín. La estatua tiene 2,5 m de alto, pesa 20 q y costó 7000 monedas de oro. Fue inaugurada en 1683 en ocasión del 300º aniversario de la muerte de San Juan Nepomuceno, sin embargo, el donante se equivocó en sus cálculos porqué el santo fue ahogado en 1393. Juan Nepomuceno era muy popular entre la gente pobre, los jesuitas lo utilizaron para suprimir las memorias de Hus y Žižka. En el barandal del puente, en el lugar de dónde el santo fue arrojado al agua (entre la estatua de San Juan Bautista y la estatua de los santos patronos checos), fue instalada una pequeña cruz arzobispal de latón, también con cinco estrellas. Se dice que si uno pone su mano sobre la cruz de manera de que cada dedo toque una de las estrellas, su deseo se hará realidad. La gente toca también el relieve en el pedestal de la estatua para que les traiga buena suerte.

Juan Nepomuceno fue el vicario general de Jan z Jenštejna, arzobispo de Praga. Bajo órdenes del rey Venceslao IV fue torturado a muerte en 1393 porqué se negó a subordinar el derecho religioso a la voluntad del soberano secular negándose a revelar el secreto de confesión de la reina Sofía.

San Antonio de Padua – obra de Jan Oldřich Mayer (1707); la estatua de piedra arenisca del predicador vestido con el hábito de los monjes franciscanos, con el Niño Jesús y una azucena. Una linterna decorativa de metal batido se encontraba antes a los pies del santo. La estatua fue costeada por Kryštof Mořic Witthauer, concejero de la oficina del supremo burgrave en el Castillo de Praga.

San Antonio de Padua de la Orden Franciscana nació en Portugal. Fue un talentoso predicador y gran orador. Pasó la mayor parte de su vida en Asís, murió en 1231 en Padua, una basílica fue erigida más tarde sobre su tumba.

San Judas Tadeo – obra de Jan Oldřich Mayer (1708); el santo – uno de los apóstoles de Cristo, sostiene el evangelio y un garrote con el cual fue martirizado por los paganos. La estatua fue encargada por František Sezima, caballero de Mitrov.

San Agustín – obra de Jeroným Kohl; algunas fuentes mencionan a su hijastro Jan Bedřich (1708); el santo sostiene un corazón ardiente y pisa libros heréticos. El pedestal luce el emblema de los donantes – los monjes agustinos. El original de la estatua se encuentra actualmente en la sala Gorlice en Vyšehrad, la réplica instalada en el puente en 1971 es obra de J. Dušek, O. Velínský, A. Sopr y J. Hampl.

San Agustín nació en 354 en la actual Argelia, desde joven aprendía fácilmente pero también le gustaba divertirse. Bajo la influencia del obispo Ambrosio y sus fervorosos sermones se adhirió al cristianismo, en 396 fue él mismo elegido obispo. Redactó las reglas de la vida monástica que luego sirvieron de ejemplo para numerosas ordenes religiosas.

San Cayetano – obra de Ferdinand Maxmilián Brokof (1709); San Cayetano está representado con los adornos barrocos típicos, angelitos y nubes, y con una columna alta triangular detrás de la figura, símbolo de la Santísima Trinidad. La estatua fue encargada por el antiguo convento de los padres cayetanos (teatinos) en Praga. San Cayetano fundó la orden en el siglo XVI para ayudar a los pobres durante las epidemias de peste.

San Felipe Benicio – obra de Michal Bernard Mandel (1714); la única estatua de mármol en el Puente de Carlos fue creada en Salzburgo por encargo de la Orden de los Servitas, a la cual pertenecía también su autor. La obra completa fue luego instalada en el puente. San Felipe era un predicador fervoroso y fue nombrado vicario general de la orden; iba a ser elegido Papa pero declinó tal misión (a este hecho se refiere la tiara papal detrás del pie derecho de la figura). En su mano izquierda sostiene una cruz, una rama con flores y un libro.

La restauración de la estatua finalizó en el año 2000. El restaurador Jiří Diviš esculpió un pedestal completamente nuevo de cuatro piezas de piedra arenisca de Božanov (3,5 t de peso y 1,8 m de alto). Los restauradores y escultores académicos Michal Tomše y Jiří Kaifosz realizaron la restauración de la estatua costeada por el matrimonio Lichtenstein.

San Vito – obra de Ferdinand Maxmilián Brokof (1714); la estatua fue financiada por el decano de Vyšehrad, Matěj Vojtěch z Löwenmachtu. San Vito con traje de legionario romano (procedía de Sicilia, vivió en el siglo III) está parado sobre una roca con leones a los cuales fue arrojado para que lo maten. Sin embargo, en lugar de hacerlo los leones se acostaron mansamente a sus pies. Antes de eso fue lanzado a una caldera con brea hirviendo pero salió ileso. Al final fue torturado en una prisión hasta la muerte.

San Vito es el santo patrono de Bohemia y también protector de los epilépticos, bailarines, actores y cómicos. El príncipe Venceslao recibió como obsequio del emperador Enrique el hueso del brazo de San Vito y le dedicó la iglesia que había mandado construir.

San Cosme y San Damián con el Salvador – obra de Jan Oldřich Mayer (1709); el grupo escultórico fue creado por encargo de la Facultad de Medicina (San Cosme y San Damián son patrones de los médicos), los dos santos están vestidos con el atuendo de los profesores de la universidad praguense de la época y sostienen unos recipientes con medicinas y palmas del martirio. En medio de ellos está Cristo – Salvador del mundo. La inscripción en el pedestal compara a Cosme con Hipócrates y a Damián con Galeno.

En la actualidad el puente está administrado por la Asociación de los Artistas Plásticos del Puente de Carlos, las obras escultóricas están a cargo de la Galería de la Ciudad de Praga.

El Puente de Carlos fue declarado patrimonio cultural nacional.

 

 

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